lunes, 7 de septiembre de 2026

ILUSIÓN

 Cuando era niño, iba con mis padres y hermanos, a las vacaciones largas de verano con destino a Venezuela, pues mi madre era caraqueña, y allá vivían mi abuelito, mis tías abuelas, mis tías y tíos, mis primos, los amigos de la familia, la familia extendida.

Y cómo viajábamos cada dos años a pasar 10 semanas, tuvimos la suerte de conocer la Venezuela entera, desde Canaima, Los Tepuyes, la gran sabana, Angostura, Ciudad Bolívar, ("En las trémulas tierras que exhalan el verano / el día es invisible de puro blanco. El día / es una estría cruel en una celosía, / un fulgor en las costas y una fiebre en el llano" J.L.B.) el Nororiente, ,El Oriente desde Cumaná, a Puerto la Cruz , que era pequeñito, y de donde partía el antiguo Ferry ,que en dos horas y media, nos transportaba a la Isla Margarita, de Nueva Esparta, que era una isla de pescadores, devota de La Virgen del Valle, donde Juan Griego era una bellísima ensenada, con casitas de colores. de los pescadores. Y todas las playas eran muy mansas, en el Caribe, con excepción de la Restinga, donde el furioso mar, botaba y volvía a botar, una estatua que ahí habían levantado a Lope de Aguirre, el tirano conocido como la Ira de Dios. Aún no era zona franca, y la seguridad era tan grande, y su gente tan buena, que se podía deja el automóvil abierto con la llave pegada, que nada pasaba. Habían solamente dos hoteles. Donde nos quedábamos era el "Porlamar". Era modesto y cómodo.

En la Costanera estaban Barcelona, Tigre, Higuerote , donde con mi padre, comimos a la orilla de un manglar, enormes ostras, que los lugareños pescaban y nos las abrían. Para el Norte, estaban Barlovento y Curiepe, la tierra donde reinaba Felipe VI, el doctor Felipe Martin Piñate, que vivía al lado de nuestra casa en "El Paraíso", en Caracas, en la calle A de la urbanización Loira, a media cuadra del Estadio Nacional "Brígido Iriarte", donde íbamos a jugar con mi hermano, y cerca da Las Fuentes, donde había un mercadito de chinos, y una panadería, y una Fuente de Soda , donde íbamos a tomar Pepsi Cola, con nuestros primos, coetáneos. En el paraíso que era "El Paraíso", la zona donde vivíamos esas vacaciones, había un pequeño zoológico, el del Pinar, al cual íbamos con mi madre y mi tía. Era una pequeña loma, que alguna vez se llamó "el calvario", y según la leyenda urbana ,en una ocasión se soltó un tigre, y cuando alguien hacía algo incómodo una tía abuela decía, que se lo iban a comer los tigres del "calvario".

Siguiendo el viaje estaban Aragua, con su capital Maracay, y Cagua, una pequeña ciudad donde vivían mis tíos Isabel y Federico, que era doctor en fito sanidad, y trabajaba en una estación científica financiada por los holandeses de la Shell (en esa entonces, no decíamos neerlandeses).

Conocimos Falcón y Coro, con sus médanos en los que habían dromedarios y serpientes, como si un desierto se hubiera enclavado ahí.

Sus playa de agua azules transparentes y arena blanca, como Chichiribiche, Morrocoy, San Juan de los Morros y sus Cayos, y al Occidente Punto Fijo, Zulia, con su capital, la ardiente Maracaibo, su laguna de Sinamaica, y para el Norte, San  Cristóbal, Mérida, con su teleférico que subía a los picos Bolívar y Espejo, se bajaba entonces por Barinitas y daba a los llanos, Aragua, Portuguesa, Barinas , Carabobo, y su capital Valencia, y su balneario de Puerto Cabello.

Entonces era como el cielo en la Tierra. Desde el olor dentro del Boeing 707 de Air France, hasta el paraíso en la tierra que eran nuestras vacaciones, de chico. Viajábamos de hijos, sin responsabilidades, solamente el gozo.

Como el 2023 mis primeras vacaciones a Europa con mi esposa. Felicidad compartida, suma de azulejos, con mi mujer.

Ahora me he levantado con la misma ilusión de la niñez. Ahora viajaré de padre protegido por mis hijos.

Voy a reunirme con Diego y Paulette. Voy a viajar con Juan Sebastián. Barcelona , Bilbao, Larrea, Madrid, Portugal : Porto y Lisboa.

Y en cada lugar que esté , será acompañado del dulce recuerdo de mi mujer, y con el presente ,de los hijos que me ha regalado una suerte venturosa. Y como si fuera poco, me voy a encontrar en Madrid con mis primos Federico Antonio y7 Francisco Xavier. A ver como reacciona la Madre Patria con los 3 mosqueteros. A nosotros se puede unir D!Artaggnan, mi primo (Manuel) que esgrime con elegancia un arco de Chelo.

Hay como renacer!








5 comentarios:

  1. FRANCISCO JAVIER MARTINEZ ELIAS7 de septiembre de 2026 a las 11:29

    Gracias por la crónica, primo querido. Creo que te vamos a regalar una Rosa de los Vientos para que te ayude a ubicarte y también te faltó mencionar que te vas a encontrar en Madrid con dos de tus primos queridos.

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  2. Que sea un hermoso y feliz viaje y que la presencia de Maria los acompañe y les recuerde que en si la muerte no existe lo que existe es la pérdida de Contacto más no la pérdida del ser.

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  3. Primo lo primero que pretendo hacer al verte es darte un fuerte abrazo, y tendremos que ir a comernos un cochinillo de el famoso restaurante de Madrid y compartir una vez más y dar gracias por todo esta vida que hemos tenido y nos tomaremos unas copas por los que se nos adelantaron

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  4. Mi Masita querido, gracias por esta crónica que revela cuán hermosa fue, y seguramente sigue siendo, Venezuela, y por compartir esa sensación tan entrañable de los viajes de la infancia, hechos sin preocupaciones; de aquellos otros compartidos con la persona que amamos; y de los que la vida nos regala, con nuevos sentidos. Que este sea un viaje precioso, lleno de encuentros, de alegría, de recuerdos y, sobre todo, de mucha vida.

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  5. Que lindo texto Llallito. Tienes una memoria realmente prodigiosa. Me he acordado mucho de Morocha y "los tigres del calvario". Y ahora como dices se abre otro camino protegido y cuidado por tus hijos. No te olvides que en Barcelona también te espera nuestro Manuel..

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