Mientras el agua sigue corriendo por el Sena,
y tu y yo nos abrazamos en la torre,
me acuerdo de aquel abrazo y me da pena,
pero como el agua el recuerdo también corre.
París era una ciudad caliente,
entonces acabando aquel septiembre,
y en mi memoria ese calor aún se siente,
y ya pasó ese fatal diciembre.
Pero conocí París contigo,
lo vivimos y gozamos juntos,
tal vez ese calor era tu abrigo,
y ese viaje sigue siendo nuestro asunto.

