viernes, 24 de julio de 2026

CULPA O RESPONSABILIDAD?


 


Un niño de 5 años, deja caer accidentalmente, una botella de cristal de Orangine sobre los graderíos de cemento del estadio del Ejido, o del Arbolito. La botella choca, salta y se fragmenta en pedazos. El niño llora. Su padre lo consuela, le explica que es un accidente, y que no tiene importancia.

El niño sigue llorando. Tal vez por miedo, o por verguenza. Nunca había sido castigado con violencia o maltratado.

Sin embargo llora.

Ese niño era yo.

Es mi primera noción de sentir culpa.

La culpa, muy católica, es un sentimiento negativo y que entorpece en vez de permitir aprender de un error, o de enmendar. Es el miedo.

Tal vez lo más sano es sentir responsabilidad.



jueves, 23 de julio de 2026

DE MIGUEL HERNANDEZ EL NIÑO YUNTERO POR J M SERRAT

 










MAGIA VESPERTINA


Quien la recorre, la recorre siempre como la vez primera.
Descubrirla desierta y empedrada, sin tráfico de carros, ni ambulantes, 
 llena  de mágicos rincones, donde el dulce aroma del cacao, se convierte
en placenteros chocolates en mi boca, donde la mitad  brillante de la luna,
es una fuente de plata luminosa , colgada del cielo sobre el monte, ahora silueta negra 
sobre fondo obscuro.
Las cúpulas majestuosas que coronan las iglesias coloniales, se levantan al lado de plazas nítidas adoquinadas.
Casas de más de 300 años, con patios interiores, se han convertido en hoteles hospitalarios y agradables, donde el ruido de las calles ha quedado marginado, y el sonido claro del silencio reina.
En una de esas casas un letrero avisa, que allí bailó un día Simón Bolí

var.
En la Casa del Higo, toca el hijo de Humberto Santacruz, nuestra música andina y reflexiva.
A pesar de los pocos caminantes, siempre pasa algo en esos barrios centenarios.
Y la compañía inmejorable de Mario Francisco Chancay, inteligente, generoso,
Me retrotrae a los tiempos, que con su padre compartimos.
Parece que he encontrado, una secreta región con mil pasados, cargados de presentes.Que la magia vesperal que ha retornado, y que la tengo al alcance de mi mano.
Es la amistad que sigue viva.
Es un mundo tranquilo preservado.

domingo, 19 de julio de 2026

sábado, 18 de julio de 2026

JULIETTE BINOCHE

 Epítome de la belleza, desenfadada, humilde, bien humorada, activista, actriz.

Además de haber ganado un Oscar, los premios de Cannes, Berlín, el César, La palma de oro del festival de Venecia.

De un fino sentido del humor característico de las personas de gran inteligencia, se ríe de si misma un

"Dix per cent", (o  " llamen a mi agente!"). Activista insobornable. Mujer entera. Tesoro de su linaje.




miércoles, 15 de julio de 2026

POEMA XX PABLO NERUDA


Poema XX " - (Pablo Neruda).

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,

y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.

La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.

¡Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos!

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.

Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

¡Qué importa que mi amor no pudiera guardarla!

La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.

Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.

Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Yo no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise..

Mi voz buscaba al viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.

Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,

mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque este sea el último dolor que ella me causa,

y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.