El pájaro ha muerto.
Vacío está el nido.
Tu pájaro ha muerto
Tu ya te has ido.
Otro Valentín sin ti.
Tendré que presentarme
A la Soledad.
Tendré que conforma
con un pacto de igualdad.
El pájaro ha muerto.
Vacío está el nido.
Tu pájaro ha muerto
Tu ya te has ido.
Otro Valentín sin ti.
Tendré que presentarme
A la Soledad.
Tendré que conforma
con un pacto de igualdad.
Narciso vióse reflejado en el espejo
que formaba el agua que caía en la fuente,
y se enamoró de ese reflejo
y se solazaba desde un puente
al verse tan joven, bello y fuerte
pues se veía joven y no viejo
y se embelezó de tal suerte
que perdido, y sin reacción y sin reflejo
se precipitó al agua y a la muerte
Fue tal el sufrimiento de su madre,
que alguna diosa del olimpo
para consolarla dejó crecer en ese sitio,
una flor blanca, y la llamó narciso.
Mientras el agua sigue corriendo por el Sena,
y tu y yo nos abrazamos en la torre,
me acuerdo de aquel abrazo y me da pena,
pero como el agua el recuerdo también corre.
París era una ciudad caliente,
entonces acabando aquel septiembre,
y en mi memoria ese calor aún se siente,
y ya pasó ese fatal diciembre.
Pero conocí París contigo,
lo vivimos y gozamos juntos,
tal vez ese calor era tu abrigo,
y ese viaje sigue siendo nuestro asunto.
Fausto Banderas Vela nació en Riobamba el dos de julio de 1938. Estudió y acabó su bachillerato en el Colegio de los Salesianos. Hizo estudios de Arquitectura en Montevideo, con brillantes profesores desde 1956.
En la parte final de sus estudios, viajó y recorrió entre Europa y África 10 ciudades, nutriéndose de los conocimientos urbanísticos y arquitectónicos que en 1963, ya de regreso al país , los aplicó al servicio de su desarrollo.
Cincuenta años de producción, marcada por la creatividad y enmarcada en un intransigente compromiso con la ética.
Un hombre serio, correcto y sensato, le dió a la ciudad, un brote creativo rico, marcando la utilidad en el aprovechamiento de luz, espacio y belleza, atravesado por un gusto estético con el uso del ladrillo visto, resistente y estético.
Casado y con tres hijos buenos e inteligentes y de su esposa, colaboradora incansable , regó la patria con un ejemplo de virtud, incorruptible comportamiento, trabajo serio y perseverante, deja un ejemplo deservicio civil , cómo el país necesita y añora.
Su murte nos deja abatidos, con un vacío muy difícil de llenar.
Gracias Fausto, por todo eso.
A un compadrito le canto
Que era el patrón y el ornato
De las casas menos santas
Del barrio de Triunvirato.
Atildado en el vestir,
medio mandón en el trato;
Negro el chambergo y la ropa,
Negro el charol del zapato.
Como luz para el manejo
le firmaba un garabato
en la cara al más garifo,
de un solo brinco, a lo gato.
Bailarín y jugador,
no sé si chino o mulato,
lo mimaba el conventillo,
que hoy se llama inquilinato.
A las pardas zaguaneras
no les resultaba
ingrato,
el amor de ese valiente
que les dio tan buenos ratos.
El hombre, según se sabe,
tiene firmado un contrato
con la muerte. En cada esquina
lo anda acechando el mal rato.
Un balazo lo tumbó
en Thames y Triunvirato;
se mudó a un barrio vecino,
el de la Quinta del Ñato.
Jorge Luis Borges
Para las seis cuerdas
1965
Cuatro cosas tiene el hombre
Que no sirven en el mar:
Ancla, gobernalle, y remos,
Y miedo de naufragar
Antonio Machado
Hoy fue Martha.
Antes fue María, mi compañera de 52 años.
Que pasa y que pasó en el 2025.
Se fue Alex Hirtz.
Sólo muertos en mi edificio.
Todas nuestras canciones compartidas son ahora soliloquios.
Tristes guerras, si no es amor la empresa, tristes, tristes.
Hay veces en que la vida se pone atrevida,
Y son duros los desafíos.