domingo, 28 de febrero de 2016

SOLUCIONES CASERAS PARA DETENER EL HIPO


Remedio para el hipo #1: Ingerir una cucharadita de azúcar normal seca.

Remedio para el hipo #2: Agarrar la lengua con el pulgar y el índice mediante un pañuelo y tirar ligeramente hacia fuera.

Remedio para el hipo #3: Ingerir un poco de hielo triturado.

Remedio para el hipo #4: Asustar ligeramente a la persona que tiene el hipo.

Remedio para el hipo #5: Mantener un trozo de hielo durante un minuto junto a la nuez de Adán.

Remedio para el hipo #6: Tomar tres sorbos de agua.  En el  primero sorbo decir en voz alta: “Hipo de Dios, en el segundo: San Pedro me lo dio y en el tercero: Ya se me quitó”.

Remedio para el hipo #7: Hundir el dedo en la boca del estómago mientras se cuenta hasta sesenta.

Remedio para el hipo #8: Elaborar una infusión a base de una pizca de menta piperita,una pizca de toronjil y una taza de agua. Impregnar un terrón de azúcar en zumo de limón y disuélvalo en la boca si el hipo lo ha tomado de improviso.

Remedio para el hipo #9: Preparar una infusión con una pizca de menta y otra de melisa. Endulzar con miel y tomar.

Remedio para el hipo #10:Tomar un vaso de agua de un solo trago.

Remedio para el hipo #11: Inhalar con fuerza para llenar completamente los pulmones de aire y luego mantener cortada la respiración durante 20 segundos.

Remedio para el hipo #12: Oler un paño empapado en alcohol blanco.

Remedio para el hipo #13: Moler una semilla de anís y verter el resultado en un vaso de agua. Tomar un sorbo a la vez.

Remedio para el hipo #14: Colocar un terrón de azúcar en una cuchara y luego verter, gota a gota, vinagre sobre el terrón hasta que lo absorba bien y luego masticarlo de forma lenta.

Remedio para el hipo #15: Mojar los dedos índice y pulgar con un poco de saliva y tirar del lóbulo de la oreja derecha (si es zurdo de la izquierda)

Remedio para el hipo #16: Masticar una almendra de forma lenta y concentrarse en ello.

Remedio para el hipo #17: Respirar el aire de una bolsa de papel  Este remedio es uno de los más simples que se emplean corrientemente para atajar accesos de hipo. A veces da resultados positivos, ya que al practicar este método se respira un aire que, progresivamente, aumenta su contenido de dióxido de carbono (C02) y la presencia de éste en la sangre inhibe el hipo.

Remedio para el hipo #18: Comprimir el epigastrio, es decir, la región superior y media del abdomen.  Para ello, es necesario tumbarse en el suelo con las rodillas dobladas sobre el vientre

Remedio para el hipo #19: Verter 1 cucharadita de semillas de eneldo y el zumo de medio limón en una taza de agua que esté hirviendo.  Tomar, aùn caliente (pero que no queme) a sorbos pequeños

Remedio para el hipo #20: Poner rápidamente una pequeña mota de hilo húmedo sobre la frente de un bebé si esté se le presenta el hipo.

Remedio para el hipo #21: Beber un poco de vinagre de sidra puro o ligeramente diluido suele acabar con el hipo. Combine esto con el truco que consiste en beber colocando los labios en el borde superior del vaso.

Remedio para el hipo # 22 : Tomar un vaso de agua contra la gravedad con el hipoportador apoyado
sobre la cabeza con el cuerpo en posición vertical.

Remedio para el hipo # 23 : Dibujar una cruz con la legua en el paladar.

Remedio para el hipo # 24: Tomar un vaso de agua , pegado el borde suprior de la arcadia dentaria.

Remedio para el hipo # 25 : Colocar un pedazito de papel higiénico pegado con saliva, en la frente.

Se receptan aportes y sugerencias,

Gracias


POR QUÉ YA ESTOY EXTRAÑANDO A OBAMA?



A medida que avanzan las elecciones primarias, se apodera de mí una sensación extraña: echo de menos a Barack Obama. Obviamente, no estoy de acuerdo con muchas de sus decisiones políticas. Algunos aspectos de su presidencia me han decepcionado y espero que el próximo en ocupar su cargo tenga una filosofía distinta.

Pero siento que el listón de esta campaña está cayendo. Y que el carácter y liderazgo de Obama, que quizás muchos han dado por sentado como algo que comparte toda la clase política, escasea o, directamente, ha desaparecido.

Lo primero y más importante es la integridad. La Administración Obama no se ha visto salpicada por escándalos relevantes. Compárenlo con el modo en que los escándalos Irán-Contra o Lewinsky perjudicaron a Reagan y Clinton, respectivamente.

Tanto Obama como su equipo han respetado la ley. Mientras Hillary Clinton está constantemente a la defensiva, Obama no. Y no se trata solo de integridad personal. Se ha rodeado de gente con principios.

La segunda de sus cualidades es su humanismo. Donald Trump repite casi cada día que impedirá la inmigración musulmana. El Presidente Obama fue a una mezquita, miró a los musulmanes a los ojos y reafirmó su lugar como ciudadanos de los Estados Unidos.

Obama ha mostrado en numerosas ocasiones que le importa el respeto a la dignidad de los demás. Pongámoslo de esta manera: imagine que Barack y Michelle Obama se unen al consejo de una organización de beneficencia en la que usted participa. Estaría contento de tener este tipo de personas cerca. ¿Podría decir lo mismo si se tratara de Ted Cruz? La calidad humana de un presidente sale a flote en los momentos importantes.

La tercera cualidad de su política es la solidez en su proceso de toma de decisiones. Durante años he hablado con distintos miembros de la Administración Obama que se sintieron decepcionados porque el presidente no siguió sus consejos. Sin embargo, estas personas casi siempre han sentido que sus opiniones se tomaban en serio.

El enfoque de Obama es defender sus valores tanto como la situación se lo permita en contraste con Bernie Sanders, que parece tan cegado por sus valores que su mente se ha hecho impermeable al contexto.

Revisemos la política sanitaria. Aprobar su plan de salud le sirvió de trampolín para obtener dos victorias en elecciones al congreso. Si Bernie Sanders ganara las elecciones, provocaría una alteración social. Destruiría el negocio de las aseguradoras médicas y aumentaría los impuestos. No se puede creer que es posible la aprobación de un programa sanitario como el que defiende Bernie Sanders con un Washington polarizado en un país acostumbrado a desconfiar de su gobierno.

La cuarta característica de su comportamiento es que conserva la elegancia bajo presión. Está bien que Marco Rubio se ponga nervioso en los grandes eventos: que se aferre a la botella de agua, sude sin parar y actúe de manera mecánica durante su último debate. Esto demuestra que Rubio es una persona normal. Y creo que el exceso de confianza es uno de los grandes defectos de Obama. Sin embargo, un presidente tiene que mantener la compostura bajo grandes presiones. Obama lo ha hecho, especialmente en mitad de la crisis financiera. Después del octavo debate republicano, que se realizó en New Hampshire, ha quedado una pregunta abierta acerca de Rubio.

El quinto de los atributos es su optimismo. Las campañas de Sanders o Trump, Cruz y Ben Carson se regodean en la pornografía del pesimismo para concluir que Estados Unidos está al borde del colapso total. Algo que, sencillamente, no es verdad. Tenemos problemas, pero son menos graves que los que enfrenta cualquier otra nación en el mundo.


Se anima a las personas a tomar decisiones correctas a partir de la esperanza y las oportunidades, y no a partir del miedo, el cinismo, el odio y la desesperación. A diferencia de muchos de los candidatos actuales, Obama no ha apelado a ninguna de estas pasiones.

No, Obama no tiene un carácter perfecto. Ha sido desdeñoso, frío, resentido y con tendencia al aislamiento. Pero hay un estado de ánimo aterrador que crece sigiloso en todo el mundo a medida que las democracias se retraen, el tribalismo aumenta, y la desconfianza y el autoritarismo juegan papeles cada vez más importantes.

Obama irradia un ethos de integridad, humanidad, buena educación y elegancia que comienzo a extrañar y sospecho que todos lo echaremos un poco de menos, sin importar quién lo sustituya.
(Tomado del New York Times)

EL PAISITO, CHE! EL PAISITO!

El discreto milagro democrático de Uruguay
Por UKI GOÑI 16 febrero 2016

MONTEVIDEO — “Porque aquí naides es más que naides”. Esta frase, uno de los dichos más entrañables de este pequeño país latinoamericano, se remonta al siglo XIX y la suelen usar intelectuales, presidentes y ciudadanos de a pie. Es una expresión del espíritu democrático que resume el sentir de los uruguayos por su tierra.

Con solo 3,3 millones de habitantes, Uruguay es la nación menos poblada de América Latina. En un marcado contraste, Brasil, su vecino, tiene una población de más de 200 millones. Pero lo que le falta en cuanto a población, Uruguay lo compensa con su posición como el país menos corrupto y más democrático del continente. Además, Uruguay y Chile son los dos únicos países de la región que Naciones Unidas clasifica como naciones de “ingresos altos”.

Uruguay era conocida como la “Suiza de América del Sur”, en parte por su legislación sobre secreto bancario. Pero la frase también hace alusión a su profundo respeto por el Estado de derecho.

En una región donde la democracia está amenazada por el mal manejo de la economía, la corrupción política, los carteles y las crisis ambientales, Uruguay es el único país que, según el índice de democracia de The Economist de 2015, ocupa un lugar entre las 20 “democracias plenas” del mundo, e incluso supera por una posición a Estados Unidos.

El nacionalismo apasionado que prevalece en los demás países, exacerbado cuando líderes populistas pretenden aferrarse al poder, no existe en Uruguay, y eso no es poca cosa. Es algo que a algunos vecinos de Uruguay les convendría adoptar.

“No utilizamos la palabra ‘nación’ frecuentemente”, comenta el historiador uruguayo Gerardo Caetano. “Preferimos hablar de república”.

Tal vez por esto, Uruguay recibió una calificación perfecta en los índices de libertades civiles y proceso electoral, un logro que solo igualan Noruega y Nueva Zelanda. Argentina y Brasil, por otro lado, ocupan los lugares 50 y 51, entre las “democracias imperfectas” del planeta, un vergonzoso título para dos orgullosas, pero turbulentas, potencias económicas.

Sin embargo, hay una mancha en la historia de Uruguay que dejó una profunda huella. Durante el periodo colonial, Montevideo era un centro para el comercio de esclavos en América del Sur. Hoy en día, el país tiene una gran comunidad afrouruguaya; cerca del 10 por ciento de la población desciende de esclavos.

El percusionista Fernando Núñez vive en la misma casa que sus antepasados, esclavos africanos liberados, ocuparon en 1837. Le encanta relatar anécdotas de sus experiencias con la Filarmónica de Berlín o con su orquesta de percusiones durante el carnaval. Pero también habla enérgicamente del racismo que todavía observa en Uruguay. A pesar de ser un artista respetado en Montevideo, Núñez señala que algunas veces ve cómo los uruguayos blancos se cambian al otro lado de la acera cuando camina por la calle.

Fuera de ese defecto, “somos una sociedad extremadamente liberal”, reitera Fernando Cabrera, uno de los artistas más reconocidos de Uruguay. “Es nuestra herencia. Durante la primera mitad del siglo XX, Uruguay fue una maravilla, era incluso más progresista que ahora”.

Se refiere a las reformas liberales que encabezó el presidente José Batlle y Ordóñez que ayudaron a crear una sociedad equitativa en un continente donde la norma es un contraste pronunciado entre las élites y los marginados. El Uruguay de Batlle promovió avances sociales impensables en otras áreas e incluso, en 1913, aprobó una legislación que contemplaba otorgar el divorcio solamente con la solicitud de la mujer.

Decir que otros países de la región se quedaron rezagados es poco. Chile legalizó el divorcio hace apenas 12 años.

Este legado moldeó al Uruguay de hoy. En 2012, en una medida histórica, se convirtió en el segundo país de América Latina (además de Cuba) en legalizar el aborto. Y hace tres años, Uruguay se convirtió en el primer país del mundo en legalizar la venta de mariguana.


Según Caetano, esta utopía solo es posible por el “contrato social” que distingue a Uruguay. Los uruguayos parecen haber acordado tácitamente que resolverán sus diferencias en las urnas electorales, en vez de convocar a las masas a las plazas para poner a prueba el peso de las facciones opositoras, como sucede en Argentina.

“En Uruguay, los partidos políticos no son más importantes que los movimientos sociales”, puntualiza Caetano. Los uruguayos sienten una desconfianza saludable por los líderes carismáticos o mesiánicos, y eso los protege de la plaga de presidentes que extienden su mandato, como ha ocurrido en Venezuela, Ecuador y Bolivia”.

“No tenemos ese sentido de política épica; solo tenemos una democracia aburrida”, concluye.

Uruguay también es moderado frente a la religión. Si preguntamos a cualquier persona en Uruguay qué distingue a su país del resto de América del Sur, casi siempre la respuesta es “nuestro laicismo”.

Por disposición de la Constitución de 1919 y de una ley promulgada ese año para acabar con los lazos de la era colonial entre Estado y religión, la designación oficial de la Navidad es “Día de la Familia”; casi todas las personas se refieren a la Semana Santa como “Semana del Turismo”, y la festividad del 8 de diciembre, que en otras partes se celebra como el Día de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, es el “Día de las Playas”. Incluso la ola de entusiasmo que se desató tras la elección de un papa sudamericano hace tres años no alteró la esencia secular de Uruguay.

“No asistí a la proclamación del Papa Francisco”, me dijo José Mujica, expresidente de Uruguay, cuando lo entrevisté en 2014. “¿Por qué debería asistir? Uruguay es un país laico. Respeto a Francisco como persona y como líder religioso, y lo visité en privado después. Pero no tenía ninguna función oficial que cumplir ahí”.

Cuando pasé por el puerto de Montevideo, me llamó la atención ver unas pilas interminables de turbinas de viento por armarse. En menos de una década, Uruguay se ha convertido en el líder continental en energías renovables. El año pasado, produjo el 95 por ciento de su electricidad a partir de fuentes renovables y redujo en gran medida su dependencia del petróleo extranjero, que en algún momento representó el 27 por ciento de sus importaciones.

Esto es apenas una pequeña muestra de cómo Uruguay, por méritos propios, ha logrado convertirse en una de las naciones más progresistas del mundo. En su país vecino, Argentina, la región de Patagonia pide a gritos se construyan granjas eólicas; pero han preferido concentrarse en la fracturación hidráulica y en nuevas plantas nucleares.

América Latina puede aprender mucho del pequeño Uruguay.
(Tomado del New York Times)

sábado, 27 de febrero de 2016

CORREA EN EL CAMPO DE MARTE

Rafael Correa, viejo y cansado, iracundo y descontrolado, entra en la atmósfera pesada  , a Parcayacu.

Cortando la tensión de un átomo en escición, de una bomba a punto de explotar, de "Little boy" en

caída libre llegando a sembrar la muerte en Hiroshima.

Garzón, saliente , da un aplaudido discurso.. Correa, maséteros tensos , anteojos obscuros a lo

"Tom Tom Macut de Papa Doc", "carita de Indiana Jones, peluqín de lujo "(Sabina), desfoga su me-

dia hora de beligerancia. Intenta una ironía con los militares vestidos de luto, que abandonan el

recinto para no escuchar al presidente. Rodeado de una enorme guardia pretoriana, de guardaespaldas, con sus áulicos que emiten

tímidos aplausos, juega al "Sinqueteroze " en campo minado. Cordero, torbo "Jabancho" (híbrido

de jabalí , ballena y chancho), no se avergüenza cuando se entera que la tropa desayuna, almuerza y

cena con tres dólares diarios. Mira ladino. Correa golpea las puertas de los cuarteles para que lo

victimizen?




















lunes, 22 de febrero de 2016

TRES TRISTES TIGRES TRIGAN TRIGO EN UN TRIGAL

Los cuatro pelagatos son periodistas. Escriben con una periodicidad determinada. Puede ser diaria,

bisemanal, semanal. Roberto Aguilar tenía un Blog "Estado de propaganda". Más espaciado en su

publicación. Contundente. Con su estilo cáustico y profesional. Estilete devastador.

Crudoecuador escribía sus memes .O los producía. Martín Pallares tenía una columna política (no era

un articulista) en "El Comercio" hasta que este fue adquirido por un fantasma, y lo despidieron.

Podría hasta ser interesante, porque era un "fantasma transnacional de medios trash". Pero no es

interesante perder el empleo. José Hernández escribía su blog "Sentido Común". Se acabó el

auspicio, por el colmillo inmundo del dictador que persigue a quien disiente. Otro deseampleado.

Quieren más nombres? Jorge Ortiz, Carlos Vera, Emilio Palacio. Si tuvimos de presidente a "Un

loco que ama" ahora tenemos a "Un loco que odia". Es duro que se te cierren las puertas en tu trabajo.

De qué vives si no te dejan trabajar. y no eres cleptómano. No me parece que hayan caído en la trampa

de la hemorreagia verbal y procadora del confrontador beligerente. Y escriban al vértigo dictado

por resbalarse en esa cáscara de plátano. Necesitan , y como periodistas, marcan el compás del

período de producción, para expresarse. Y para vivir . Si ese es su oficio. Además caer en la mira

del ventrílocuo del notario Cabrera que ha asaltado el poder no es fácil. Pero ese gato será pelado.