viernes, 11 de agosto de 2023

LO QUE NO SE DICE, SI EXISTE.

 

Grandes críticos, sin propuesta.

El gobierno de Lasso es, fácil decirlo, despistado, torpe, sin sentido de la oportunidad, sin preparación y sin comunicación.

Pero:

Vacunó 20 millones de dosis en 100 días, en un casi milagroso, y movido por el miedo, acuerdo, con la población inmunizada.

Sin escándalos, ni mayores problemas en 100 días.

Pagó el 40 % de subsidio al IESS, dándole una bocanada de aire, hasta que “Juan Pueblo” acepte la realidad de la propuesto sustentable, sin medidas drásticas y progresivo, para que este no desaparezca.

Cambió el método de la representación electoral para que sea más democrática.

Dio un impulso con la Corte Constitucional al Caso Gabela y Drhuv, que tanto trataron de archivar Moreno y Correa.

Ordenó las finanzas. (en la medida de lo posible).

Luchó contra la corrupción. (en la medida de lo posible)

Mejoró la recaudación y profesionalizó la gestión del SRI.

Hubo libertad de prensa.

Disolvió una Asamblea vergonzante a cambio de la mitad de su mandato.

Peleó una narco-guerra heredada de los narcogobiernos que le precedieron. Y perdió.

Nunca pudo separarse de la siamesa María de Lourdes.

 




Algo es algo.

NUNCA MÁS

 

Nunca más parchita,


Nunca más cambur.

Ni merengada de mantecado.

No habrá otra protección,

Ni otra vez de ser mijín.

El tiempo pasó.

Esa época llegó a su fin,

Es tan triste como cierto.

Es el tiempo

Y su huella inexorable.

En la puerta final,

El final que nos da miedo,

Nos liberará.

CITAS

 

Quién juzga sabiamente, da lo no venido por pasado.             

 Coplas a la muerte de mi padre - Jorge Manrique.

Aún la nube más obscura, tiene un filo plateado.

 
Nada de cuanto miro y considero

Mi desaliento anima.

El sol me quema

El viento me lastima.

Me da cada mañana,

Con decisión más firme,

La desolada gana,

De cantar, de llorar y de morirme. 


Miguel Hernández





sábado, 26 de noviembre de 2022

DESTINO FINAL

 Los fallecimientos de Gal Costa (77), Pablo Milanés(79), y Erasmo Carlos (81), me dejan

pensando en que la muerte, democráticamente, nos tocará iinexorablemente, sin pena

 ni alegría , y muy probablemente sin gloria.

Y me quedo pensando en lo que decía  Miguel Hernández:

“Tanto penar, para morirse uno.”

Y sé , cosa que otros parecen ignorar, que los ataúdes no tienen bolsillos.

Así es la vida, cholitos.


AMERICAN PIE

 




viernes, 25 de noviembre de 2022

 


Cotidiano n°2

Há dias que eu não sei o que me passa
Eu abro o meu Neruda e apago o sol
Misturo poesia com cachaça
E acabo discutindo futebol

Mas não tem nada, não
Tenho o meu violão

Acordo de manhã, pão sem manteiga
E muito, muito sangue no jornal
Aí a criançada toda chega
E eu chego a achar Herodes natural

Mas não tem nada, não
Tenho o meu violão

Depois faço a loteca com a patroa
Quem sabe nosso dia vai chegar
E rio porque rico ri à toa
Também não custa nada imaginar

Mas não tem nada, não
Tenho o meu violão

Aos sábados em casa tomo um porre
E sonho soluções fenomenais
Mas quando o sono vem e a noite morre
O dia conta histórias sempre iguais

Mas não tem nada, não
Tenho o meu violão

Às vezes quero crer mas não consigo
É tudo uma total insensatez
Aí pergunto a Deus: escute, amigo
Se foi pra desfazer, por que é que fez?

Mas não tem nada, não
Tenho o meu violão



Vinicius de Moraes


Vida diaria n° 2

Hay días que no sé lo que está pasando
Abro mi Neruda y apague el sol
Mezclo poesía con cachaça
Y termino discutiendo fútbol

Pero no hay nada, no
Tengo mi guitarra

Me despierto por la mañana, pan sin mantequilla
Y mucha, mucha sangre en el periódico
Entonces todos los niños vienen
Y vengo a encontrar a Herodes natural

Pero no hay nada, no
Tengo mi guitarra

Entonces haré la loteca con la señora
Tal vez llegue nuestro día
Y me río porque los ricos se ríen por nada
Ni cuesta nada imaginar

Pero no hay nada, no
Tengo mi guitarra

Los sábados en casa me emborracho
Y soñar soluciones fenomenales
Pero cuando llega el sueño y la noche muere
El día cuenta historias siempre lo mismo

Pero no hay nada, no
Tengo mi guitarra

A veces quiero creer, pero no puedo
Todo es una estupidez total
Entonces le pregunto a Dios, escucha, amigo
Si fue para deshacerlo, ¿por qué lo hiciste?

Pero no hay nada, no
Tengo mi guitarra

domingo, 6 de noviembre de 2022

6 DE ABRIL DEL 2022


Sería una fecha aleatoria o sería lo que dijo Cabrera Infante: "Abril es el mes más cruel"

Lo cierto es que se nos fue.




Nadie podrá olvidar su cortesía.

Era la primera, la no buscada cifra,

De un alma clara como el día.

Su honradez, y honestidad brillaban en un espacio que en estos tiempos se mantiene obscuro casi siempre.

Su inteligencia diáfana y rápida, generosa, amplia y sencilla,

Sobresalía en un mundo cada vez más laberíntico y encerrado en si mismo.

He tenido la suerte de ser pupilo, y amigo del maestro Mario Chancay. Crecí al lado de él  manabita sincero, que me enseñó a amar la ciencia blancardina (Así se refería Mario al oficio, en las palabras de Eugenio Espejo), en torno al hombre en su dimensión. Era el principio ,  y el fin de nuestros esfuerzos, de la aplicación de la ordenada lógica , de la memoria, a veces vilipendiada .

Y de la empatía sincera que nos conectaba, entre nosotros, con el paciene y con nuestro prójimo.

Era un profesor entregado, que nos regaló su tiempo, para dejarnos descubrir una forma exacta de vivir espacio y tiempo con    ganas, con alegría.

Los sábados sacrificaba sus mañanas, para enseñarnos en la práctica del

Hospital Pablo Arturo Suárez.

Y las clases en el Hospital del Seguro Social acabaron siendo el nacimiento de una amistad entrañable que se mantuvo hasta ahora.

Se reforzó en el H.C.A.M. donde roté por Neumología, y gracias a su estímulo me inclinó, una vez graduado, a seguir esa especialidad.

Cuando estaba haciendo mi post-grado, fue una alegría enorme estar con él en Rio de Janeiro, done compartimos un congreso. Largas horas ,libres de lo académico, compartimos mientras compraba zapatos en la   “rua Barato-Ribeiro” para sus familiares, llevando una carpeta, con unas hojas en las que había dibujado, minuciosamente, el entorno de los pies de cada una de sus hermanas y esposa , para no equivocar la talla y forma  de los mismos. Los placeres de la carne en las churrascarías de espeto corrido, famosas en Brasil, o caminar tranquilamente conversando de “la vida, que es más, “ como solía decirme.

En Buenos Aires, después de caminar por el empedrado Barrio de San Telmo ,emocionados porque leímos en un rótulo , que la calle llevaba el nombre de” Hermanos Finocchieto”, precursores de la neumología, disfrutábamos del calor del sol, y de un refrescante helado, para desembocar en la Tienda de Libros de Alberto Casares, en Suipacha y Lavalle, donde pasábamos horas leyendo y conversando con el dueño, que era  amigo de Borges y que se quejaba de María Kodama.

Su vasta curiosidad, su capacidad sensible, lo impulsaba a leer y disfrutar de la lectura, a tener conceptos claros, siendo coherente con estos, ante el transcurso y los avatares de la política nacional, y lleno de deliciosas anécdotas que hicieron que el tiempo que compartimos, siempre pareciese corto.

Sabio confidente, de las cosas del oficio y de la vida, discreto y prudente, no le emocionaban los cantos de sirenas, ni los oropeles, ni hacer de su oficio un camino a la glotonería mundana, ni a la fama que desdeñaba.

Su familia, sus pacientes, sus amigos y nuestro país hemos perdido un esposo, un padre, un médico y un amigo irrepetible, de aquellos con que rara vez la vida nos regala.

Hemos de guardarle gratitud, hemos de recoger sus enseñanzas y continuar la vida con su ausencia física, pero llena del espíritu que nos infundió.