martes, 24 de mayo de 2016

LA TRAICIÓN DEL INCONCIENTE

La endeble estructura encefálica de la Presidenta de la Asamblea es funámbula , y camina por los

bordes riscosos del abismo. Se auto proclamó en  una traición de su inconciente, presidenta de

la República, y tal vez por la zancadilla que le puso su ambición, tuvo el lapsus.

A pesar de eso se arriesgó  a hablar de los paraísos fiscales (Galo Chiriboga, le veía tras sus negras

ojeras), (Caso omiso de la memoria de Pedro Delgado). Habló de corrupción (aunque no mencionó

los costos ni financiamientos de su lujosa casa, en un barrio alto de Quito.) Denostó el tráfico de in-

fluencias, pero no mencionó la velocidad con que consiguió el enorme crédito del BIESS.

Arriesgada la doña.

Pero lo peor de todo fue el tono cursi y meloso hasta la nausea del empalago  de su discurso vacío.

Crueldad mental y sevicia  atroz con los oyentes.

sábado, 21 de mayo de 2016

UN OFICIO ANTIPÁTICO

En una línea de Aviación de la cual no quiero acordarme, (pero me acuerdo), trabajaba como

tripulante, sobrecargo, asistente de vuelo un querido amigo (cuyo nombre recuerdo pero no lo

voy a nombrar), hace años , cuando él tenía veinte y cuatro, (no siempre trabajamos en lo que

queremos, sino en lo que hay).y tras la crisis bancaria del noventa y nueve, muchos ecuatorianos

migraban para trabajar en Europa, básicamente en España, por la lengua quizás, porque no pedían

visa de trabajo tal vez. Iban a romperse el lomo, para subsistir, y mandar remesas para mantener

a las familias que quedaban aquí, colgados de la  alambrada del aeropuerto, cabecera Sur, para

darles el adiós cargado de tristeza y esperanza.. Se colgaban como racimos de enredaderas

nostálgicas, con los ojos llenos de lágrimas, porque eran tantos que no cabían en el terminal.

La gente que viajaba, lo hacía por primera vez en avión, porque nunca antes pudieron hacerlo

y eran simples y no muy refinados.

A mitad del largo vuelo transatlántico, entre chispos de nostalgia y de ansiedad, con uno tragos

adentro, se ponían un poco impertinentes.

Llamaban a mi amigo a gritos de "senor!, mesero!" para pedir otro trago..

Este, ya neurotizado se acercaba, (exigencias del trabajo) y los atendía con presteza , pero

cargado de rabia en su mirada, por el constante y bullanguero fastidio. Y les llevaba los

tragos y soportaba las majaderías más obstinadas con una aparente mansedumbre de perro sin

ilusiones.

Un momento dado, cuando el hartazgo llegaba al límite, vio venir con paso algo inseguro hacia el

baño, a uno de los "cabecillas" de la pachanga.

No se por qué, pero si uno quiere orinar, mientras más cerca está del inodoro, más urgencia tiene de

hacerlo. La oportunidad no podía ser más propicia.

Ágilmente el joven se levantó de su puesto y se interpuso entre el pasajero molestoso y el baño.

"¿Trae su Ticket para usar el lavatorio?", preguntó , con frialdad profesional.

""Cuál ticket?" preguntó el hombre, cada más urgido por la necesidad.

"El que le dieron con el pase a bordo" respondió mi amigo, sin cambiar de expresión.

"No me lo dieron", gritó desesperado.

"Tienen que habérselo dado, lo dan a todos los pasajeros".

Desesperado comenzó a hurgar en todos los bolsillos, sacando papeles, documentos, libretitas,

monedas, pañuelo, peinilla y algunos billetes de Euros y dólares de baja denominación, con los

ojos inyectados por las ganas de usar el inodoro. Nada!!!

Mi amigo, "condescendiente", miró por el largo pasillo y le dijo. "Me pueden despedir, pero voy a

ayudarlo. Pase con discreción.".

El pasajero entró y salió aliviadísimo y agradecidísimo. Abrazó emocionado a mi amigo que lo

"salvó" del papelón.

Este, con una sonrisa cínica le dijo: "Recoja las  cosas que dejó caer, por favor. Y cuando

necesite el baño, revise que yo no esté durmiendo, ni dormitando, y me avisa. Yo lo ayudo"

No hubo más inconvenientes.

Al llegar a España los asistentes ofrecían mentas y agradecían a los viajantes, por haber escogido

la Aerolínea.

Cuando el hombre llegó donde su "salvador" le agradeció sinceramente.



"No se preocupe " le dijo este. "Pero no olvide exigir el ticket, la próxima vez.




ENRIQUE AYALA MORA: "CORREA Y LOS MILITARES"


http://www.elcomercio.com/opinion/enriqueayalamora-opinion-columnista-correa-militares.html

Correa contra los militares

“Me precipité sobre las bayonetas” dijo Velasco Ibarra, luego de que intentó dar un golpe de estado
desde la Presidencia de la República y fue derrocado por los militares. Desde entonces, “precipitarse sobre las bayonetas” significa provocar conflictos con las Fuerzas Armadas desde el Gobierno. Ahora Correa se precipita una y otra vez sobre las bayonetas, dando reiterados motivos para generar el rechazo de los militares y suscitando constantes rumores de que será objeto de un golpe de estado. Las provocaciones han sido muchas: enfrentar a los mandos con la tropa, socavar la disciplina, agredir a los militares en sus propios cuarteles, ofender a los mandos, desatender sus ceremonias, quitarle recursos al Issfa, eliminar los edecanes y hasta quizá suprimir los agregados militares de las embajadas. Al principio, pudieron parecer errores, pero cada vez ha quedado más claro que Correa provoca a los militares para que lo saquen antes de concluir su período. Se dice que la situación económica, agravada por el desastroso manejo de la crisis, ha llevado a Correa a la certeza de que no podrá terminar el año que le falta sin aumentar más los impuestos y la deuda pública, sin elevar la represión y hasta sin poder evitar la desdolarización. Se piensa, por ello, que Correa quiere que lo derroquen para dejar la imagen de que fue víctima de militares ambiciosos y de que las medidas extremas que la recesión y el desempleo demandan, fueron tomadas por quienes lo sucedan. Así dejaría la imagen de un mandatario democrático destituido por el golpismo militar. Así podría volver en pocos años al poder.La situación es confusa, pero dos hechos son claros. Por un lado, es inocultable que Correa trata de que los militares le boten. Por otro, es evidente que las Fuerzas Armadas no tienen intención de hacerlo y se aguantan las provocaciones, pese a que muchos “golpean las puertas de los cuarteles”. La realidad, sin embargo, no es inmutable. Cierto es que no hay condiciones internas y sobre todo externas para una dictadura militar y que las Fuerzas Armadas han demostrado no estar dispuestas a derrocar al Gobierno. Pero aunque los militares se aguanten las provocaciones, puede llegar un momento en que la falta de recursos, la tendencia crónica a agredir y dividir al país, el peso de los impuestos, el desempleo, la corrupción rampante, la desdolarización no contenida o una crisis bancaria, nos lleven a una paralización y al desgobierno. Entonces, el arbitraje militar, tantas veces reeditado en nuestra historia, podría imponerse y cambiar las cosas. Al paso que vamos, ni la reticencia de los militares, ni el aguante del pueblo, garantizan que un presidente provocador termine “precipitándose sobre las bayonetas”. Está en sus propias manos.


"EL PANA" PIDE A LOS MÉDICOS QUE LO DEJEN MORIR

http://cultura.elpais.com/cultura/2016/05/20/actualidad/1463728769_724154.html



RODOLFO RODRÍGUEZ 'EL PANA'
El Pana pide a los médicos que le dejen morir
El torero mexicano quedó tetrapléjico tras una cogida durante una corrida el pasado 2 de mayo

Rodolfo Rodríguez, El Pana, ha vuelto al ruedo. No ha sido una decisión fácil. El torero yace ahora mismo en una cama de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Civil de Guadalajara (México). Tetrapléjico por una cogida sufrida a principios de mes, no puede moverse, ni apenas hablar. La respiración asistida se lo impide. Pero ha reunido las pocas fuerzas que aún le quedan y, sin más espada que su determinación, ha pedido a su familia y a los médicos que le dejen morir.

El matador perdió su suerte el pasado 2 de mayo en una plaza de Durango. En el segundo toro, de nombre Pan de Azúcar, sufrió una embestida, seca y luciferina dicen los que la vieron, que le hizo estrellarse de cabeza contra el albero. Ahí quedó clavado su destino.

Los médicos le diagnosticaron una lesión cervical severa con fractura de tres cuerpos vertebrales. En el hospital, le practicaron una traqueotomía e intentaron reparar las vértebras. A sus 64 años, de nada sirvió. Inmóvil y sometido a ventilación mecánica, el diestro sufrió un paro cardiaco y vio diluirse el color de la vida.

Supo entonces, sin perder en ningún momento la consciencia,que ya nunca más se movería ni respiraría por sí mismo.“Las lesiones son irreversibles, no hay curación posible”, detalla el director del hospital, Francisco Martín Preciado Figueroa. En ese estado, el matador empezó a comunicarse con familiares y médicos. Movimiento de labios, susurros casi inaudibles, miradas, parpadeos, incluso sonrisas. Así hizo saber su última voluntad: “Doctor, déjeme morir”.

Los médicos han decidido evitar cualquier encarnizamiento terapéutico. Saben que la vida del paciente pende de un hilo. “Actuaremos con criterio ético y no iremos más allá de lo necesario”, explica el doctor Preciado, “es muy posible que sobrevengan situaciones que se ajusten a su voluntad. Ahora mismo, su esperanza de vida se mide por turnos”.

Desde que El Pana hizo su petición, ha perdido interés por el mundo. Sus latidos son cada vez más lentos y la fiebre no le abandona. “No quiere comunicarse, cierra los ojos y evita mirarte”, dice el médico. En el aire flota un compás de espera. Pero también un desafío.

Quizá el envite sea una respuesta a los que tanto se burlaron de él. Sus ademanes excesivos, el falso acento andaluz, los habanos como trabucos, le hicieron durante años el hazmerreír de los puristas y le vetaron de los grandes cosos. Más personaje que figura, quiso ser estrella, pero nunca dejó de ser humano. Hijo de un policía judicial asesinado, se lanzó al ruedo por necesidad. Vendió gelatinas, trabajó de sepulturero, amasó panes (de ahí el mote) y más de una noche la pasó en la cárcel. Fue un torero del hambre, no de la gloria. “Yo vengo de una época en la que uno quería torear para triunfar y comprarle una casa a su madre, ahora los chavales quieren vender la casa de la madre para ser toreros”, llegó a decir.

Bravucón y perdulario, cayó en los vicios del alcohol y amagó con retirarse en numerosas ocasiones. Y fue en una de sus falsas despedidas donde, por un instante, brillaron las luces de la fama. El 7 de enero de 2007, en la Monumental de México, decidió dar un adiós que retumbase tanto como el desprecio que le había acompañado a lo largo de sus 28 años de carrera. Ante decenas de miles de aficionados, en una corrida retransmitida por televisión y que seguía el mismo presidente Felipe Calderón, espetó: “Brindo por las damitas, damiselas, princesas, vagas, salinas, zurrapas, suripantas, vulpejas, las de tacón dorado y pico colorado, las putas, las buñis, pues mitigaron mi sed y saciaron mi hambre y me dieron protección y abrigo en sus pechos y en sus muslos, y acompañaron mi soledad. Que Dios las bendiga por haber amado tanto”.


Eso dijo y después, evidentemente, volvió al mundo de los toros. Inició entonces un crespúsculo lánguido, como su estilo, que le llevó a ser el matador con más años en las plazas de México. Hasta el pasado 2 de mayo.

Esa es la historia de El Pana. Ahora, los médicos aseguran que nunca más podrá torear. Posiblemente estén en lo cierto. Pero no lo es menos que, aún preso de sí mismo, ha lanzado su último desafío desde la cama del hospital. Gane o pierda, ya da igual, la suerte está echada.

lunes, 16 de mayo de 2016

ME CUESTA TANTO OLVIDARTE


Tanto sofisma, tanta modestia, tanto ingenio,

tan agudos comentarios,

tan irónicas anotaciones,

el genio del sarcasmo.

"Ya no violes al país, la sonrisa es pintada".

Tanto terremoto,

tanto disparate, tanto despilfarro,

tan negro agujero,

opaco como tu gobierno,

tardaré en olvidarte,

19 días y 500 sabatinas.

Dije sabatinas, no sabandijas.

domingo, 15 de mayo de 2016

VIERNES 13

La superstición. Esa necesidad neurótica de sostener nuestros miedos, nuestro malestar, como si

fuese una necesidad encontrar en ello el soporte de nuestro diario vivir.

Los disparates más infundados, a veces muy ligados a la religión, a la ignorancia, o a la transferencia

de los miedos que no podemos esclarecer. Ligados al racismo, a cierta lógica empírica, se han ido

impregnando con el tiempo, hasta volverse casi una verdad de perogrullo, o por lo menos una

constante en nuestro imaginario cuotidiano.

La mala suerte que se la atribuye al hecho de prender tres cigarrillos con una sola cerilla de fósforo,

viene de las trincheras de la primera gran guerra. En ese frío hinóspito, donde los enemigos se

apostaban en sus respectivas posiciones, estaban alertas a los movimientos del bando contrario.

Al encender la cerilla, se llamaba la atención, al usarla para el próximo cigarrillo, permitía apuntar,

y al tercero se le disparaba. Mala suerte? o blanco fácil?.

Pasar bajo una escalera arrimada en la pared , aumenta el riesgo de que te caiga un objeto desde lo

alto. Pintura, una piedrita, polvo, un obrero, etc. Mala suerte o probabilidad mayor?

El hermoso gato negro de mirada penetrantemente verde, que no nos tiene miedo, y hasta nos

desprecía, elegante, indeoiente y profundamente azabache, inspira respeto y admiración.

Al dejarnos en falta ante un felino doméstico y pequeño, nos da el malestar que es la coartada

para atribuirle, causa de mal augurio.

Espejo roto. Fragmentación del "yo"'. Por siete años. Número cabalístico? Claro que de niño tuve

la pésima suerte de romper un espejo de mano, fino, de mi mama. Y trajo consecuencias. Regaños,

pellizcos en el brazo, preocupaciones y hasta malas calificaciones. Como la niñita de la mochila

azul.

Sin embargo hay otras absurdas , como la del viernes 13. 13 tal vez por ser un número primo, y

viernes por el día en que murió Cristo. En esa época no había calendario gregoriano. Semana de

siete días? Viernes?. Da lugar a películas que se multiplican en interminables secuelas de dudosa

 calidad .como "Viernes 13".

Para mí lo único de pesado de este último viernes 13, es que se venía la sabatina al día siguiente.

jueves, 12 de mayo de 2016

EL SERRUCHO


http://internacional.elpais.com/internacional/2016/05/11/america/1462998912_817532.html

Temer, el político discreto que quiso llegar a lo más alto
El ‘número dos’ de Rousseff prepara un Gabinete liberal en lo económico

Un diputado de Bahía lo ha descrito con una frase exitosa: “Es el típico mayordomo de una película de terror”. De aire

distante, de rasgos afilados, tieso, con la melenita plateada echada para atrás, Michel Temer tiene, es verdad, una pinta

algo siniestra. También lo es que el nuevo presidente de Brasil esconde rasgos de carácter que casan con esta apariencia

peculiar. Es reservado, educado, ceremonioso, callado, atento y culto. Ahora, después de una vida en una cómoda pero

insatisfactoria segunda fila, el líder del Partido Democrático do Movimento Brasileiro (PMDB), de ideología liberal de

centro derecha, se convertirá en el nuevo jefe del Estado de Brasil. Lo hará de una manera especial, una vez que Dilma

Rousseff ha sido apartada del poder por el Senado.

Rousseff y él, a pesar de sus ideologías distintas y por aquello de la gobernabilidad, fueron aliados politicos durante

seis años. Ella como presidenta todopoderosa y algo autista y él como vicepresidente “decorativo”, según sus propias

palabras. El imparable proceso de impeachment – y la marcha calamitosa del país- debilitó progresivamente a Rousseff y

fortaleció al mismo tiempo a Temer. Empezó a verse que si una caía, el otro triunfaba. Y Temer también lo vio. Así, este

político de 73 años, nacido en São Paulo, abogado experto en Derecho Constitucional, amigo de escribir poesías y aforismos

en servilletas de papel y que acumula cargos institucionales desde 1980, empezó a distanciarse. A veces, de formas

retorcidas: En diciembre se divulgó –Temer asegura que por error- una carta privada suya dirigida a la presidenta. En

ella, se decía despechado y mencionaba lo del “vice decorativo”. Luego añadía, con un dudoso olfato poético: “Las palabras

vuelan; los escritos permanecen”. Rousseff comenzaba ya a deslizarse por entonces por la cuesta abajo y su aliado marcaba

distancias por primera vez en un intento de apartarse de alguien que empezaba a oler a cadáver político.

Personifica como nadie el espíritu fluctuante y ideológicamente ambiguo de su partido, una formación única y propia de

Brasil, especialista en estar siempre cerca del poder sin constituir el poder mismo (hasta ahora). Pero los mercados

confían en él: cada vez que una caída de Rousseff lo catapultaba a él, la bolsa brasileña subía y el dólar bajaba con

respecto al real. Él también quiere ser amigo de los mercados: prepara ya un gabinete ortodoxo desde el punto de vista

económico. Desde hace semanas, su palacio de vicepresidente en Brasilia o su casa de São Paulo acogen una romería de

políticos y futuros ministros que vienen y van. Sus partidarios lo definen como la esperanza del país. Rousseff lo

describe, con rabia, como traidor.

Asumirá el poder inmenso de una nación interminable con la apariencia de no haber dado un mal paso. Un colaborador suyo

aseguró hace tiempo a la revista Piaui: “Michel en política es muy equilibrado, muy prudente. Sólo es osado en las

conquistas amorosas”. Temer se ha casado tres veces. La última, con una mujer 42 años más joven que se hizo tatuar en el

cuello el nombre y el apellido de su ilustre marido.